sábado, 14 de mayo de 2011

El pasillo



Llevo toda mi vida caminándolo. Hacia el frente, de reversa, a gatas, boca arriba no tanto porque a veces cae carcoma del techo y me molesta en los ojos. Con la luz encendida le veo nuevas arrugas que el tiempo le regala a sus paredes. Con la luz apagada me sé el camino hasta el baño de memoria y lo imagino como era de antaño. Igual que ahora, pero un poco más radiante. Más vivo. Con las cosas más firmemente en su sitio. El pasillo se lamenta de que ya no lo caminan como antes, pero es que quienes lo hacían ya no están aquí. El pasillo sólo observa por su ventana como los años le cruzan y sus vecinos son derribados para hacer estacionamientos que al caer la tarde se vuelven desiertos y anónimos. Por la noche se siente solo. El que esté oscuro ayuda a que no lo vea llorar. El pasillo está vivo, y me mira. Yo lo veo a él, y lo entiendo. Quiero ayudarlo.

6 comentarios:

Sarah dijo...

Y entonces? Qué harás para ayudarlo?

Karim López dijo...

Alguna sugerencia?

Meli dijo...

Ayudarlo, cómo? Lo remodelarás?

Pienso que será lo mismo aunque lo hagas...

Me gustó :)

Un beso.

Karim López dijo...

Remodelar??
Noo...él tiene su encanto así mismito como está jejje

Sofi Zermoglio Ardoy dijo...

Uff dificil! porque no podes volver el tiempo atrás y traer los pasos de los de antaño...
Debe estar felíz de todas formas que vos seas parte de el, o no?

Karim López dijo...

Claro, Sofi...
Esa felicidad en eso no me la despinta nadie jejej :D