miércoles, 9 de mayo de 2018

R30D - US2017 - #18: El jardín de frambuesas


(18/30i). Central Park, New York. La primera vez que pisé el memorial, era una muy fría tarde de invierno donde los transeúntes parecían haberse olvidado de Lennon mientras le pasaban distraídamente por al lado. La soledad hasta nos convino, pues parecía más un encuentro íntimo que una visita de turista entre árboles desnudos y cielos grises que poca atención le prestan a lo que acontece debajo de ellos. Ahora que por fin regreso, el escenario no puede ser más distinto. El claro y abrasador firmamento de verano era la carpa de circo de decenas de payasos que nos reuníamos como familia que se reconoce sin nunca haberse visto. Hay un tipo con una guitarra cantando todos los clásicos beatlerianos. Gente que dibuja. Selfies grupales y vendedores de mercancía. El carácter íntimo no ha disminuido aunque este lugar ya no quepa de gente ni los años le pasen. Todavía mantiene su encanto. Qué bueno.

miércoles, 11 de abril de 2018

R30D -US2017 - #17 - "Hazlos reír"

(17/30i). Corona, New York. Ya hace más de una década, estaba Emmanuel Roque en las vísperas de su ida definitiva a los Estados Unidos, en busca de recuperar sueños, oportunidades y familia. La noche justo antes del viaje, sentados en la sala de mi casa guitarras en mano - como era siempre usual en nuestras juntas - , él confesaba que su mayor temor ante todo el nuevo cambio era el "ganarse a la gente desde cero", incluso algunos que eran ya sus conocidos, pero que la inmutable hiel de la distancia enfrió de alguna manera los afectos. La respuesta a su palpable dilema vino minutos después en el estribillo de una canción que me había inventado a manera de consejo de borrachos, y tocamos bastantes veces en esa sala, como mantra de recordatorio: "Hazlos reír, / hazlos creer en ti, / hazlos que sepan que llegaste". Ahora, diez años y algo más han pasado desde esa ocasión y es a mí quien me toca sentarme en su sala de New York, guitarras en mano, y darme cuenta de que, por alguna mágica y musical manera, el consejo dio resultado. No es de extrañar. Emmanuel hubiera conseguido la manera de hacer reír a su entorno aún sin tener nadie que decírselo. En honor a eso,y porque los caminos vuelvan a dirigirnos de nuevo hacia esta misma sala algún otro día en un futuro que no sea muy lejano, apaguemos luces, bebamos cerveza rara y que las cuerdas hablen por nosotros hoy. Ellas siempre tienen la verdad cuando todo lo demás falla. Eso nos hace reír a los dos.

domingo, 11 de marzo de 2018

R30D - US2017 - #16: Las luces del norte

(16/30i). Hoboken, New Jersey. Resulta que mis luces del norte no estaban tan árticas como las que normalmente uno se imagina. Quisiera llegar a ellas algún día, pero por el momento, acepto gustoso éstas como reemplazo. Ya he tenido esta visión muchas veces y nunca fallan en sobrecogerme; estas luces tienen un imán mágico que hacen que nos sintamos culpables apenas les demos la espalda. Puedo estar aquí y lograr que amanezca y volver a ponerse el sol de las nuevas veinticuatro horas sin moverme ni estar menos maravillado, pero hoy no es ese día. De cualquier forma, algo me dice que no me preocupe, que aquí estará todo de la misma manera para cuando decida darme la vuelta de nuevo. Así se ha mantenido, y yo no tengo motivos para no creerle.

martes, 2 de enero de 2018

R30D - US2017 - #15: La tierra sagrada

(15/30i). Museum of Modern Art, New York. Y por fin, después de que mis ojos se conformaran con verlo por medio de papeles brillosos de revistas, reproducciones baratas en casas viejas, libros a blanco y negro, el 16:9 de (algunos) monitores de computadoras, puedo tener enfrente - casi no puedo creerlo - el cielo estrellado de Van Gogh y sus casuchas encantadoras. Por supuesto, lo más enfrente que me permitan los turistas disparando sus cámaras y que entendiblemente comparten mi mismo entusiasmo. Por hoy no los culpo, aunque en este momento ninguno de ellos exista para mí. Son sólo un conglomerado amorfo que se mueve delante mío y ocasionalmente flashea alguna luz. Esqueletos anónimos que no merecen miramiento y que, al igual que yo, pasaremos a la historia como unos señores nadie mientras la pieza de tela que es objeto de nuestra atención permanecerá aún después que el tiempo vuele nuestras últimas cenizas. A sinceridad, la pintura es un poco más pequeña de lo que me la imaginaba, pero tal vez eso es parte de su coqueto encanto. Who cares. Finalmente estamos aquí y no, no me permiten ponerle la mano al marco. Ni quitarme los zapatos tampoco. Guardias herejes. Ellos no son conscientes de qué terreno es que están pisando.

martes, 26 de diciembre de 2017

R30D - US2017 - #14: Al lado del camino

(14/30i). Interstate 95. Horas después de la música más polvorienta y tangencialmente distinta que podía sonar por los parlantes del automóvil, Fito Páez asomaba su voz de seda y sus acordes Dylanianos en "Al lado del camino" justo cuando yo hacía el desvío hacia uno de los resting areas de la carretera. Maravilloso invento gringo este, sobretodo para viajes largos - admito que me ha encantado el cómo un rincón tan anónimo y agrio puede ser tan acogedor para quien lo admire -, y más maravilloso aún como la música parece ponerse de acuerdo con las experiencias en tiempo real para hacer una simple parada al baño toda una experiencia metafísica. Es mucho lo que se piensa y analiza con el pito entre las manos en una estructura literalmente "al lado del camino". ¿Hacemos lo que es y no debido? ¿Vivimos atormentados de sentido? No sé, excepto sólo en que "navegar se hace preciso". En eso estamos, y la ruta sigue hacia invariable hacia el norte. También estar en el mismo medio del camino es entretenido, aunque no tan barato. Tal vez no importa.

martes, 5 de diciembre de 2017

R30D - US2017 - #13: Waffles madrugadores

(13/30i). Interstate 95. ¿Habrá algo más gringo que un parador en medio de la carretera en donde se pida waffles con mermelada y café aguado a las seis de la mañana? Seguro que sí, pero en este momento no atino a recordar ninguno, y la vasta y despoblada autopista no da más opciones. Tampoco es que me queje: de hecho, lo andaba buscando: llevaba días persiguiendo waffles camineros (el café aguado es otra historia; puedo vivir sin él). Ahora sólo falta el himno y águilas surcando el cielo cuando el sol termine de salir, para completar el American Experience. Esperemos tener suerte con eso. Bon appetit. 

sábado, 25 de noviembre de 2017

R30D - US2017 - #12: La competencia de sueño

(12/30i). Uncasville, Connecticut. En teoría, el pequeño Lorenzo debe dormirse mientras Jhonatas lo mece en sus piernas, a horas de la noche ya un poco avanzadas. Pero como todo aquello que involucra niños, la misión no parece tan sencilla como en principio pinta. Ambos a su manera luchan contra el inminente sueño. El bebé porque no quiere rendirse, y el padre porque no le hace mucha gracia que sea su hijo de meses que lo duerma a él. En un primer round, gana Lorenzo, que mira a su alrededor orgulloso de su triunfo, como el que planifica su próxima movida. El segundo round sucede menos de diez minutos después, cuando el dormido abre los ojos medio desorientado creyendo que ha pasado más tiempo del que en realidad corrió. En el quinto round fui yo el caído, y al despertarme igual de confundido, pasados quince minutos, la lucha todavía seguía. Debe ser extenuante.