jueves, 16 de noviembre de 2017

R30D - US2017 - #10: El techo rojo en medio de la nada

(10/30i). Edgewood, Maryland. Es un nuevo día en el medio de la nada. Afuera, hacia el norte, la carretera espera, con cientos de kilómetros hasta el próximo atisbo de civilización fuera de este motel de temática escarlata. Hay que seguirse moviendo. Yo hoy ya me marcho, y por el pasillo va bajando una familia que de seguro recién apenas llega (no recuerdo haberlos visto anoche). El niño corre con la típica energía mañanera infantil, los padres hacen el mejor esfuerzo para no caer de narices dormidos sobre el piso. "Good morning, sir", me dicen al cruzar por el frente, saludo que tengo la tentación de devolver en español, pero desecho el impulso para sólo sonreír y seguir la corriente. "Good morning to you too". No les volveré a ver más nunca. Hay que seguirse moviendo.

domingo, 12 de noviembre de 2017

R30D - US2017 - #09: El cuervo de piedra

(09/30i). Baltimore, Maryland. "Y tú, orgullo, / ¿qué haré de ti ahora? / Otra frente bien puede heredar el veneno que me has dado. / Que por lo menos mi espíritu permanezca tranquilo". - Edgar Allan Poe, "El día más feliz". Al orgullo que no se preocupe. Hoy es objeto de adoración entre todos los turistas ante la tumba de piedra que posee el cuervo inmóvil. Del veneno heredado el mundo ya se hizo cargo; por ahora, Poe puede descansar tranquilo.

martes, 7 de noviembre de 2017

R30D - US2017 - #08: Sobre souvenirs intercambiados

(08/30i). Washington, DC. Al menos por este día, para estos ojos el Capitolio deja de ser una diminuta figura de yeso sobre innumerables puertas de neveras para transformarse en una de mármol y concreto, que ya no me cabe en una sola mano y a la que tengo que alzar la vista con el sol de fente para poder contemplarle completa. Cuando me de la espalda, fuera de esta monumental plaza, volverá a estar suspendida por un imán en un electrodoméstico viejo. Hoy, para ella soy yo el frágil souvenir de yeso al cual ver con cierto desdén. Es justo.

domingo, 5 de noviembre de 2017

R30D - US2017 - #07: El patriota


(07/30i). Savannah, Georgia. Se acerca la lluvia, y la bicicleta patriota continúa desafiante ante las nubes progresivamente más grises. El dueño y jinete no parece estar cerca, pero a ella tampoco eso le preocupa. Casi se vale por sí misma, el espíritu orgulloso de 'América' se impregna en sus tornillos. Se ve a sí misma como una majestuosa águila de hierro; oxidada y cargando bolsas plásticas, eso sí, pero siempre presta a volar. Suena un nuevo trueno, más estridente que el anterior. Si va a volar, mejor que vaya preparándose desde ahora.

martes, 31 de octubre de 2017

R30D - US2017 - #06: El Walt Whitman de las esquinas

(06/30i). Jacksonville, Florida. Decía el poeta: "Yo me celebro y yo me canto / y todo cuanto es mío también es tuyo, / porque no hay un átomo de mi cuerpo que no te pertenezca. / Indolente y ocioso convido a mi alma, / me dejo estar y miro un tallo de hierba de verano." Pero eso lo decía hace casi doscientos años, y no hay diferencia entre el poeta, yo que camino estas calles y tú que durmiendo la posees sin intención de controlarla. Es cierto, como es tuya también lo es mía, así como de las otras tres personas que deben caminar esta vacía mañana de verano a dos kilómetros a la redonda sin nunca toparnos de frente. Indolente y ocioso, tal vez la parte más cierta de todas. Para cuando abras los ojos jamás sabrás que estuve aquí, y Jacksonville seguirá siendo tuya, luego de por menos de una hora ser mía también. Igual yo convido. Todos seguimos nuestro camino.

viernes, 22 de septiembre de 2017

R30D - US2017 - #05: Como es afuera no es adentro

(05/30i). St. Augustine, Florida. Para las calles angostas de St. Augustine, llenas de turistas y vendedores, es un día más. Caluroso, conglomerado. anónimo. Para las figuras de plástico tras el escaparate de cristal también lo es, sólo que la diferencia radica en que, al parecer, los piratas strippers con colas de sirena y abdómenes de hierro conocen algún secreto que los turistas no. A través de la ventana miran sonrientes y seductores, como si se burlaran del mundo que transcurre con velocidad frente a ellos. A lo mejor algún transeúnte les devuelva la sonrisa, más por cortesía que por empatía, pero es muy seguro que a los piratas no les importe. Yo creo adivinar el motivo de su burla, sin temor a equivocarme. Detrás de su vitrina, ellos son testigos del universo envueltos en aire acondicionado. Aquí afuera, estamos a tres minutos de derretirnos sobre el pavimento. Yo ellos y también me estuviera riendo.

martes, 19 de septiembre de 2017

R30D - US2017 - #04: Las casas que mi tía guarda en su casa

(04/30i). Deltona, Florida. A la entrada del pasillo, justo al lado de donde la pared hace la esquina, mi tía conserva una réplica del Monumento a los Héroes de la Restauración. Es más pequeño que un plato normal de comida, pero verlo en el muro la hace sentir como si estuviese ante los cuarenta metros de altura de la estructura original. Y su estratégica colocación en una esquina superior le provoca a ella el efecto de imaginarse que toda la ciudad, habitantes incluidos, se despliegan bajo su monumental vigilancia. Dos casas a la izquierda, vive la doñita que enviudó pero que siempre le plancha la ropa al marido muerto para por lo menos creer que vive a través de las limpias prendas colgadas en el closet al lado de las suyas. En la fila inferior, la tercera casa desde la derecha, es una que ella asegura visitar en sus tiempos de soltera pero no atina a recordar la cara de los dueños. La primera a la izquierda, en primera fila, su casa materna, traída desde otro país a ese Santiago en miniatura que vive sus dramas en un rincón de la Florida sin nunca bajarse de la pared, ni enterarse siquiera. Para ella es divertido. Para mí, que les asigno nuevos ocupantes e historias conforme las veo por primera vez, lo es más aún. Es su manera de controlar su pequeño microuniverso viajero. Grandilocuente, y desestresante. Este humilde servidor lo aprueba.