(19/30h). Interstate 89, NH. USA. Rojo, ámbar, cobre. El bosque parece arder pero no se destruye. La línea amarilla divide la carretera en dos mitades iguales y aún así, más que separar, insiste en avanzar. Yo sólo sostengo el volante mientras el retrovisor me devuelve los ojos atentos, como si viajar también fuera vigilar lo que dejamos atrás. "Take it easy..." murmura la radio. Obedezco.

No hay comentarios:
Publicar un comentario