domingo, 30 de diciembre de 2012

Pop 365 - #77: Heterodibujos

No recuerdo bien la edad, pero seguro debía yo tener entre 12 o 13 años, para los tiempos en que comencé a dibujar de manera más frecuente y "seria", y organizar los papeles en un folder color crema todo gastado, lleno de marcas de lapicero en su parte posterior. Para esa época, mi madre me había regalado unos libros  sobre tutoriales de dibujo de la serie de José Parramón (me parece que aún los publican), y con lo que francamente me cogió de inmediato fue con comenzar a reproducir los dibujos de figuras humanas que habían en sus páginas, mayormente formas masculinas, en todas las poses que los libros traían. Tipos sentados, parados, de espaldas, flexionando los músculos, con el trasero al aire...Y yo estaba feliz. No precisamente de que tenía montones de dibujos de hombres desnudos, pero porque sentía que mi técnica iba mejorando de a poquitos. Ese fue el punto de giro entre las crudas caricaturas que hacía siempre y un estilo más, en expresiones de esa época, "jevi". Un buen día, se me ocurre mostrarle el folder con los papeles a cierta persona mayor, en busca de una opinión con una onza más de conciencia (que en el fondo no es más que un deseo que te digan "¡Qué bien esta eso!"). Dicha persona hojeó lentamente los dibujos, y conforme iba pasando, fruncía más el ceño en gesto desaprobador. No había llegado al último papel, cuando los bajó y me dijo: "Ven acá...¿por qué es que tú solo dibujas hombres? ¿Qué es lo que te pasa a ti? ¿Eres pájaro tú?" Mi mente de trece años empezó a tartamudear, yo que de por sí ya lo hacía hablando, no encontraba como algo qué decir. Pero...si son dibujos...de un libro...famoso...se supone que te enseñan...¿no? Cuando volví a tomar un lápiz, dos semanas después, tal vez un poco ofendido aún por el comentario anterior, me dije a mi mismo en tono rebelde "Fuck it...es verdad...debiera dibujar mujeres yo". Y aunque la experiencia desde un punto de vista social y humano es horrendamente incorrecta (para aquel que lea esto, atención: esas NO son formas de comentar un dibujo de un niño), me puso en camino de una pasión que subsiste hasta este mismo día: plasmar formas femeninas en un papel, y sentir que con cada curva que trazo, es como si les estuviera acariciando con el dedo, dejándome llevar por su contorno, casi oliendo su aroma. Admito que es una visión de la disciplina un tanto sensual, pero sería muy aburrido y pragmático si fuese de otra forma. Hay que sentirlo real, aunque sea sólo para mi, y que el resto del mundo se quede rascándose la cabeza sin poder entender: "¿Se siente bien él?". Eso es lo disfrutable, lo que vale la pena, lo que se quiere sea el resultado, y adivinen qué: todo este tiempo después, no me arrepiento en lo más mínimo.

6 comentarios:

Lauralaotra dijo...

:O
Ostras.... entonces yo? Sólo dibujaba animales!!! :S

Lauralaotra dijo...

Para decir "Bonito" no tiene que ser ni hombre ni mujer ni pájaro ni pescado... te tiene que gustar y ya!
Por cierto... me encanta el dibujo!

Camus dijo...

Interesante

Michelle Ramirez dijo...

Ay de nosotros los incomprendidos! Por que pero por que tenian que mirar nuestros dibujos como si estuvieran evaluando un test psicologico? Imaginense lo que me decian a mi que dibujaba seres mitologicos mitad humano y mitad animal!

Unknown dijo...

Favorito! Los colores me encantan.

Naty

Lucy dijo...

Sin palabras!!! tanto el dibujo como el escrito... Bellísimos. uff