viernes, 30 de enero de 2026

Ristras - US/CAN2023 - #12: Turno compartido

(12/30h). Providence, RI. USA. En una esquina anónima de la ciudad, este liquor store lleva ya un buen tiempo vendiendo alcohol, pero a la vez gestionando algo más frágil que las botellas: un proyecto en común que no admite distracciones. Ella atiende, él mantiene el lugar en pie, y entre ambos regulan el flujo de bebidas, cajas y los mismos parroquianos de siempre convencidos de saber exactamente qué es lo que necesitan. Las estanterías brillan con promesas recicladas y el turno avanza sin dramatismo, pero no exento de desgaste. Un sitio donde el amor más que existir con anuncios ni celebraciones, se fractura, repone y cierra toca. Afuera, Providence sigue ensayando dudas. Adentro, al menos por esta noche, todo funciona.

miércoles, 28 de enero de 2026

Ristras - US/CAN2023 - #11: Sala de rebotes

(11/30h). Providence, RI. USA. En esta sala del Rhode Island School of Design Museum, las pinturas observan con la calma de quien ya fue legitimado. Frente a ellas, alguien las dibuja con disciplina académica y respeto aprendido. Yo dibujo a quienes dibujan lo que otros pintaron siglos atrás, cerrando el circuito sin pedir permiso. Nadie parece incómodo: el museo tolera bien estas pequeñas redundancias productivas. Todo ocurre en silencio, como si el acto de copiar justificara por sí solo la permanencia en este lugar. Al final, el original sigue intacto, las copias se multiplican y yo salgo con otro dibujo más: prueba modesta de que incluso la contemplación necesita a veces dejar rastro.

lunes, 26 de enero de 2026

Ristras - US/CAN2023 - #10: La ciudad rehecha

(10/30h). Providence, RI. USA. Providence es una ciudad que aprendió a esconder sus ríos, como si el agua fuera casi una distracción innecesaria. Durante años caminó sobre ellos, los cubrió con asfalto y los llamó calles, convencida de que avanzar era más importante que fluir. Mucho después, decidió desenterrarlos con un cuidado torpe, como quien intenta corregir una mala frase dicha hace tiempo. Por eso el downtown conserva esa memoria en capas superpuestas: edificios que tapan, destapan, y vuelven a tapar, fingiendo continuidad. Aquí se camina sobre aguas corrientes, cruzando lo que antes fluía. Bajo el peso de la ciudad, algo sigue moviéndose, recordándole al suelo, y a quien pasa, que nunca fue pensad para quedarse quieto.

viernes, 23 de enero de 2026

Ristras - US/CAN2023 - #09: Antes de que empiece

(09/30h). Providence, RI. USA. El Avon Theater ocupa la cuadra con la calma de quien ya vio pasar varias modas sin impresionarse con ninguna. Abrió en los años 30 del siglo XX y desde entonces ha cambiado de películas, dueños y promesas, pero nunca de gesto. El cartel de la marquesina enumera nombres y funciones sin jerarquía ni pudor, como si el tiempo aquí funcionara por superposición más que por cronología. Afuera, los paisanos se detienen lo justo; se mira el letrero, se calcula el costo, se decide si vale la pena. Nadie parece especialmente emocionado. El cine cumple, anunciando lo que viene. Lo demás, como siempre, queda en manos del público.

miércoles, 21 de enero de 2026

Ristras - US/CAN2023 - #08: Corriente compartida

(08/30h). Mystic River, CT. USA. El río avanza con la calma de lo que no necesita demostrarse. Desde el mirador, el paisaje parece completo: agua, historia, nombres grabados en metal. Todo explica algo. Y aún así, entre candados y barandas, una pequeña bandera dominicana altera la lectura. Acompañando más que interrumpiendo. Como si alguien hubiese dejado ahí una nota al margen del territorio. En un lugar así, tan lejos del origen, la diáspora no se anuncia ni se celebra, se filtra. Aparece sin discurso, como el río mismo: recordándonos que también nosotros seguimos corriendo, incluso hasta cuando creemos haber llegado.

lunes, 19 de enero de 2026

Ristras - US/CAN2023 - #07: El último gesto

(07/30h). Sleepy Hollow, NY. USA. El caballo huye, el bosque se encoge. Ichabod Crane corre con la poca dignidad que le permite el pánico. Detrás, el peculiar jinete alza el brazo y lanza su argumento final: una calabaza encendida, tan práctica como rotunda. No sabemos si hubo impacto; sólo que Ichabod no volvió a dar explicaciones. Desde entonces, cada otoño la escena se repite para siempre en esta escultura de hierro que sirve como una advertencia mal contada: tal vez fue una broma excesiva, tal vez una ejecución ceremonial. En cualquier caso, el miedo tuvo la última palabra, y un sentido del humor bastante peculiar.

viernes, 16 de enero de 2026

Ristras - US/CAN2023 - #06: La iglesia que quedó en el cuento


 (06/30h). Sleepy Hollow, NY. USA. La Old Dutch Church de Sleepy Hollow fue construida a finales del siglo XVII, cuando este lugar respondía aún al nombre de North Tarrytown y el mundo parecía más lento y pequeño. Sus muros de piedra resistieron guerras, cambios de nombre y fe y generaciones enteras antes de convertirse en escenario literario. Washington Irving la inmortalizó como telón de fondo de The Legend of Sleepy Hollow, y desde entonces la iglesia vive en una frontera curiosa: esa de seguir siendo un templo pero también una ficción habitada. Aquí la historia y el relato se superponen sin conflicto, y uno entra sabiendo que no todo lo que permanece necesita explicarse. Algunas cosas, simplemente, aprendieron (y decidieron) a quedarse.

miércoles, 14 de enero de 2026

Ristras - USA/CAN2023 - #05: El descanso del narrador


 (05/30h). Sleepy Hollow, NY. USA. Washington Irving pasó sus últimos años de regreso en casa, en Tarrytown, después de haber recorrido medio mundo y de inventar una manera muy estadounidense de contar historias. Murió en 1859, rodeado de libros, y fue enterrado aquí, a muy pocos pasos del paisaje que ayudó a volver leyenda. Hay algo fascinante en que un escritor termine reposando dentro de su propio escenario. No parece un cierre sino una nota al margen: el autor se queda y el lector llega después. Frente a la tumba, uno entiende que algunas historias no se abandonan, simplemente cambian de voz. Aquí, incluso el silencio parece conocer el cuento.


lunes, 12 de enero de 2026

Ristras - US/CAN2023 - #04: Prost


(04/30h). Helen, Georgia. USA. La figura de la columna me mira con la autoridad suficiente como para no discutir. Alza su jarra tallada y me lanza un Prost silencioso, como si no hubiera ninguna alternativa razonable. Yo miro el reloj, pienso en el camino y todo lo que se supone que sigue. El no parece interesado en mis planes. Tiene la expresión tranquila de quien no tiene prisa desde hace siglos. Me deja claro, sin decir nada, que irse ahora sería una falta de cortesía. Que una cerveza más no arruina ningún itinerario serio. Telepáticamente le explico que ya debo irme, y él me observa con la paciencia de quien ya ha visto pasar a muchos como yo. Al final hago lo único sensato: no respondo. Me voy, sí, pero con la rara sensación de haberle quedado mal a una escultura. Detrás de mí, la jarra sigue levantada como si supiera que, en el fondo, estaba en serio considerando quedarme. Prost.


viernes, 9 de enero de 2026

Ristras - US/CAN2023 - #03: El callejón de la permanencia

(03/30h). Helen, Georgia. USA. A las tres de la tarde de este día, la gente se ha quedado un poco más de lo necesario, como si el tiempo se hubiera vuelto negociable. Las conversaciones, más que avanzar, se dilatan. Las miradas se distraen, los silencios se acomodan. Nadie parece tener prisa, pero tampoco un destino inmediato del todo. Se escuchan idiomas distintos, fragmentos de frases que vuelan de mesa en mesa hasta ahogarse en mi bebida sin llegar a extenderse del todo. Palabras sueltas, acentos, risas fuera de contexto. Se ocupa una silla, se pide otra ronda, se espera otro tanto. A veces por alguien, a veces por un poco más de tiempo, el cual aquí simplemente se posa.


miércoles, 7 de enero de 2026

Ristras - US/CAN2023 - #02: El acuerdo colectivo


(02/30h). Helen, Georgia. USA. Parece ser un lugar que decidió ser otra cosa. Un pueblo alemán en medio de las tan características montañas del sur, construido con la suficiente convicción para que uno, por momentos, dude de dónde está. Las fachadas insisten, la música acompaña, el decorado se mantiene. Todo funciona porque nadie finge no saber cómo se titula este gran acuerdo colectivo: Helen, a 150 kilómetros al norte de Atlanta. Sentado en la plaza, mientras suena música bávara por los discretos altoparlantes colocados en los faroles, entablo conversación con un turista que por la pinta de desespero debe estar esperando a su esposa con la paciencia ya agotada. Sin ironía alguna, me espeta apenas volteando la cabeza: "This looks like Disneyland in the mountains, isn't it?" No lo dice como crítica, para él es una constatación. Y es que Helen no oculta su artificio, sino que más bien lo practica. No pretende ser origen ni destino, sino experiencia. Quizás por eso funciona: porque no engaña a nadie del todo. Aquí el viaje se disfraza, se permite el juego, y entre una enorme jarra de cerveza y pretzels, ensaya otra identidad antes de seguir. Incluso lo falso puede ser un punto legítimo en el camino.

lunes, 5 de enero de 2026

Ristras - US/CAN2023 - #01: Antes del Norte

(01/30h). Florida’s Turnpike, USA. Más que un destino, el Florida’s Turnpike es un gesto: una línea que se traza para salir. Desde finales de los años cincuenta (25 de enero de 1957, si queremos pecar de exactos) esta autopista empuja el tránsito hacia arriba, conectando el sur de Florida con el interior del estado, como si desde su origen hubiera sido pensada para irse. Aquí nada parece venir de un lugar preciso; todos se dirigen a algo que todavía no se nombra. Este tramo del camino no pide memoria: es un espacio de suspensión, donde el viaje aún no se convierte en historia y el cuerpo se acostumbra al movimiento antes de entenderlo. Nada se detiene; todo continúa. Hay lugares que no se recuerdan por lo que ofrecen, sino por lo que permiten dejar atrás. El Turnpike, para mí, es uno de ellos. El instante exacto en que uno ya no está donde estaba, pero todavía no ha llegado a ningún otro sitio. Con avanzar basta.