sábado, 19 de enero de 2013

Pop 365 - #97: Recuerdo de ciudad natal

(97/365; 10/30b). Mi ciudad natal es la misma en la que aún resido, y salvo esos encontronazos ocasionales típicos de la convivencia diario, le quiero con locura. Si tuviera que elegir un recuerdo del Santiago de los tiempos en que era un niño, tendría que ser el de las luces. Regresando de vuelta a casa desde donde mis abuelos, todos los días pasadas las seis de la tarde, en el asiento trasero del auto de mi madre, miraba a través de los cristales cómo las luces de los postes iban pasando en creciente velocidad por la ventana hasta quedar detrás nuestro. El cristal les daba un efecto como de foto borrosa, y para mí era sencillamente mágico. En navidad solíamos subir al Monumento algunas noches y por lo general terminaba sentado en las escalinatas de la base que dan de cara al centro de la ciudad. Podía pasarme horas muertas en el mismo sitio contemplando las luces. Eran como millones de arbolitos de colores que parpadeaban simultáneamente al ritmo de una música inaudible. Siempre que estaba ahí, entrecerraba los ojos para ver dichas luces de manera desenfocada. La primera vez que lo hice, y tal si fuese un hechizo, cada punto de luz se duplicó, se hizo más brillante y su parpadeo fue más intenso; podía jurar casi que escuchaba su música. Para completar la escena, sopló una de esas brisas frías características de la época, y para mí no hacía falta absolutamente más nada ya. Confieso que cuando tengo la oportunidad, me gusta volver al mismo sitio de nuevo a realizar el mencionado experimento. Por alguna razón que desconozco, no se siente lo mismo si se hace en un mes ajeno a diciembre. Supongo es la cábala o la expectativa, pero por lo menos me mantiene todos los años queriendo hacerlo de nuevo. Algo es algo, ¿no?

6 comentarios:

Dark Angel dijo...

Lo mejor de la vida, los recuerdos... En algun momento de la vida, todos hemos hecho ese experimento llegando a sentir cosas inexplicables con el jugueteo de las luces entre nuestros ojos entrecerrados..

Karim López dijo...

Ciertísimo, eso es inexplicable :)
.-K

Camus dijo...

aun quedan encendidas :D

Lauralaotra dijo...

Uy...lucecitas...y eso sin tomar nada... ;-P

Bonito recuerdo...bonita relación con tu ciudad!

Michelle Ramirez dijo...

Me sorprendio bastante el concepto... muy ingenioso! ;)

Lucy Corsino dijo...

Sientete dichoso karim, que aún vives en ella y más porque puedes volver a experimentar eso cada diciembre, aunque tu edad ya no sería la misma cada año, todos llevamos un niño dentro. :P Precioso. Amo las luces!