miércoles, 7 de noviembre de 2012

Desde Los Angeles: "Top Ten de posters de James Bond"

Ya está arriba mi artículo de esta semana en la revista online "Desde Los Angeles". Trata de un conteo personal de los posters de películas de James Bond mejor diseñados. Obviamente, en cada uno se explica el por qué, y créanme que es un poco más denso que un simple "me gusta y ya, punto".


Acá el link, dense la vuelta. Se les espera: http://www.desdelosangeles.com/magazine/?p=2428

martes, 6 de noviembre de 2012

Pop 365 - #23: Karim's Paulo de Arlequín

En un libro vi esta tarde un cuadro que había pintado Picasso de su hijo Paulo a los 3 años, vestido de arlequín (de hecho, así mismo es el nombre de la obra). Según la ficha, data del 1924. Efemérides aparte, me causó mucha gracia y me tomo la libertad de reproducirlo por aquí como el post #23. Al verlo terminado, me fascina la cara de aburrimiento de Paulo, mucho más marcada en mi dibujo que en el original. Es como si el niño realmente detestara el trajecito ese y está ahí posando por artística insistencia de su papá, con el horrible deseo de estar persiguiendo una pelota en el patio, sacándose los mocos o en cualquier otro sitio. A lo mejor le pica esa ropa, o tiene calor, o está plenamente convencido, a su corta edad, de lo ridículo que en su mente debe estarse viendo. "Please...kill me now", parece decir. Pero digamos que valió la pena, al menos para los Picassianos. Par de horas de incomodidad para Paulo, un cuadro de valor para la eternidad.

"¿...me puedo ir ya, papá?"  "¡Silencio!" Pobre.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Pop 365 - #22: Personaje favorito de libro

(22/365; 6/30). La literatura policíaca y detectivesca nos ha dado muchísimos buenos personajes a lo largo de los años. Es incluso casi obligado que un autor de cierta trayectoria de a luz una figura investigadora, que se hace recurrente a través de varias historias (ya saben, para no echar a perder el factor franquicia). Poe tuvo a Dupin, Doyle a Sherlock Holmes, Flemming a Bond y en este caso particular, Agatha Christie con Hércules Poirot. Al igual que los ya mencionados, Poirot ha saltado al cine numerosas veces, con cambiantes grados de fidelidad y éxito, dependiendo casi siempre del actor que lo interprete. Sin embargo, y a mi parecer, el detective belga de Christie y protagonista de más de 30 novelas (y como 50 cuentos), es más disfrutable entre las páginas que en la pantalla. Físicamente parece uno de estos contadores aburridos o cincuentones retirados (el bigote a lo Dalí y el sombrero redondo no le ayudan para nada tampoco); carece del carisma extravagante de Holmes, y obviamente no es un aventurero mujeriego como el 007, por lo que todos aquellos que se acerquen a sus películas buscando rápido escapismo, saldrán hondamente desilusionados. Pero precisamente por eso, en los libros es que está su encanto. Sus agudos procesos mentales y concatenación de hechos son mucho mejor descritos, y el no tener que verle la cara y su figura regordeta andando entre escenas de crimen ayuda bastante a imaginárselo más interesante. Su libro más famoso seguro debe ser "Asesinato en el Orient Express", en cuyo honor está inspirada esta pieza.

*Nota: Estuve muy tentado a elegir a James Bond, de quien soy enorme fan. Pero seamos claros con esto: el Bond de las películas hace mucho tiempo desvirtuó y enterró al de los libros. No es una pelea justa.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Pop 365 - #21: En la rehabilitación

Producto de una fractura y posterior cirugía, mi madre tiene que ir a rehabilitación para volver a ponerse en forma. Nada grave, no se preocupen. Le dejaron con refuerzos metálicos estilo Robocop y ahora en el centro de terapias está en las mejores manos (payola para cierta mochachino lover...que no se queje). El asunto es que va diario para sus ejercicios, electroshocks y todas las cosas que le hacen, y cierto día, en el que estoy allá desde más temprano esperando a que termine, veo que le mandan a tratar algo nuevo. Le rocean el pie con una cera verde que asumo está caliente por el humo espeso que emite. Se lo envuelven con el papel este transparente que usan cuando guardan o mandan comida, para dejarla de esa forma durante cinco o seis minutos. Cuando el tiempo se vence, la cera se ha vuelto una masa sólida que la quitan con las manos. No recuerdo qué hacen con el residuo ese después, estoy demasiado en onda de "¿Para qué diablos fue eso?". Estaré pendiente de preguntar la próxima vez si veo que lo hacen de nuevo. Seré un poco menos ignorante.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Pop 365 - #20: Mejor amigo

(20/365; 5/30).  Mis mejores amigos no hay que mencionarlos. Ellos saben quiénes son, y saben que aunque a veces no nos veamos mucho, siempre estamos ahí el uno para el otro (o eso espero). Mi "absoluto" mejor amigo no creo necesite recordatorio tampoco. El harto que lo sabe de sobra. En esta ocasión quiero hacer mención a ese amigo que siempre está literalmente ahí conmigo, ése que me da ánimos y me pone a dudar simultáneamente, pero que al final es un gran contribuyente a la noble y perenne causa de la auto-confianza personal. Desde que comencé a usar cuadernos de uso diario para plasmar ideas e imágenes, son los perfectos confidentes. Ellos saben la energía y el carácter bueno o malo que hay detrás de cada línea que se traza y palabra que se escribe: "Anjá, estás optimista hoy...genial";  o "¿A quién quieres engañar, man? Te sientes como la mierda". Sus páginas en blanco son un gran desahogo cuando las cosas e ideas están tan a flor de piel que prácticamente revientan y esparcen todo. No tienen límite de horario, días festivos, hora de almuerzo, ni les molesta si los agarras a mitad de la madrugada para garabatearlos con tinta; al contrario, están felices y sobretodo, satisfechos. A veces la misma blancura de las hojas (o el grid, si es el cuadriculado) puede resultar un poco intimidantes, pero es sólo cuestión de lanzarse sin pensarlo mucho. Al momento de levantar la pluma de su superficie, la mayor parte del tiempo su opinión es favorable: "Está muy bien eso, it's a keeper". Pero no tiene reparos en ser sincero cuando lo amerita: "Basura, hermano...pero déjalo ahí mismo donde está. Ni se te ocurra arrancarlo". Ahora con esto de los 365, nos vemos las caras más a menudo de lo normal. Como toda relación, a veces nos mataremos y nos echaremos insultos de antología. Pero como todos buenos amigos, y tal como se ponía  en el post de los taxistas de ayer, al final de cuentas un apretón de manos y un abrazo borran toda mala vibra...por el momento. Si me disculpan entonces, mi cuaderno y yo beberemos cerveza hoy sábado. Adiós.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Pop 365 - #19: El juego de damas

En un conocido parque de la ciudad, al pie de un farol, dos taxistas juegan un partido de damas en lo que les toca una carrera, hasta que entraron en pleito. No atiné a escuchar bien dónde originó la discusión, pero el de la izquierda seguro hizo alguna movida tramposa que al señor mayor no le gustó en lo absoluto. Se puso peor después de ahí, aunque por suerte la sangre no llegó al río. Diez minutos más tarde, y luego de mentadas de madre que nunca en mi vida había escuchado, eran los mismos amigos amistosos de siempre.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Pop 365 - #18: Lugar favorito

(18/365; 4/30). Para los que tenemos la suerte de frecuentar aún la casa en que crecimos, la elección de "lugar favorito", si la pasamos bien en esas épocas, por supuesto, no debe de ser muy difícil. Me encantaba tirarme sobre la cama de la habitación que dormía, especialmente de noche o cuando no había luz (y sólo entraba una poca que venía desde una ventana abierta hacia la calle), y ver con toda la atención del mundo las tablas del techo. El zócalo para la bombilla, que nunca funcionaba, y el abanico que me ponía a soplar desde mi cama con el infantil deseo de hacerlo girar (si daba la casualidad que llegara la electricidad mientras aún yo soplaba y las aspas se comenzaban a mover con cada vez más fuerza, eso sí que de verdad era lo máximo). Mucho mejor todavía era, cuando se ponía más oscuro, encender una linterna y seguir la dirección de las tablas con la luz. La madera descubría detalles insospechados, mientras el resto a su alrededor se ponía más negro conforme el foco alumbraba el mismo sitio. Por alguna razón que no entiendo, era mágico. Y ya que estamos en esas, lo confieso: de cuando en cuando, aún lo hago (ya, búrlense). De manera que no se pone más favorito de ahí.

En otro orden de ideas, y para los que ven esta ilustración un poco extraña, les explico: soy fanático de crear layouts con los diferentes dibujos que adornan una hoja. Me encanta el sentido de diseño que da eso. Hay veces que no me gusta verlos como dos cuadros con dibujos independientes uno al lado del otro, especialmente si aparece una forma creativa de unirlos y darles coherencia. De manera que en esta página en el que hice el de hoy, ya figuraba de un lado el boceto pasado de la pizza (#16). Iba dibujando el techo y las tablas, y en este momento ya el lápiz se mueve solo. Las dos ilustraciones buscaron la forma de apoyarse una con otra. Así que, al final, de acuerdo al resultado, estoy en mi lugar favorito, soñando con pizza. Que venga el pie de décima entonces: No se pone más favorito de ahí.