(12/30e). A su peculiar y mítica manera, Kalimán, el superhéroe surgido de las radionovelas mexicanas en los años '60 y que luego dio su exitoso salto al cómic (y más adelante, con menos suerte, al cine), es el equivalente conceptual del Batman norteamericano. Un ser humano calificado de súper por el resto de la población, pero que en realidad no tiene superpoder alguno, salvo su inmejorable condición física, inteligencia y ganas de salir de los líos en que se mete de la manera más airosa posible. Como Bruce Wayne, nuestro Kalimán es entrenado por monjes tibetanos en el sutil y diplomático arte de partirles los traseros en dos a los considerados villanos, siempre de nombres que no quepa ninguna duda de sus maléficos planes, y aunque ambos son maestros en la teatralidad y espectáculo en combate, la diferencia en el adiestramiento es un acercamiento más cerebral en el último, y esto es muy literalmente. El Hombre Murciélago es el correspondiente superheroístico de KISS en pomposidad y extravagancia (aunque no tanto oscuridad), mientras que Kalimán, fiel tal vez a la filosofía que lo impulsa, es más un encantador de feria con sus trucos de hipnotismo y manipulación. Un poco baratos, a lo mejor, pero efectivos sin duda. Dijera por último que ambos personajes también comparten el factor monetario, aunque en nuestro hombre del turbante, ese detalle siempre se manejó de una forma bastante tímida y elusiva. Pero no engañaba a ningún lector tampoco: nadie tiene aventuras en extremos tan lejanos y opuestos del planeta llegando hasta allá solamente por pena o buena suerte. A no ser que trabajara en alguna organización mundial de caridad, lo cual es algo que se pone fuertemente en duda. Tipos que andan por la calle en vestimenta de turbante, piedras preciosas y capa blanca no es porque precisamente viva con un estilo austero.
viernes, 7 de febrero de 2014
jueves, 6 de febrero de 2014
R30D - #11: Comida favorita, como un regalo de los dioses
(11/30e). Hace mucho tiempo, cuando la hora del almuerzo no era más que un grupo de aislados y escasos terraplenes de porquerías masticables, vivía un joven guerrero con un parecido bastante cercano a quien narra hoy esta historia. Acompañaba sus solitarias tardes un mago, autodenominado único pero tomando prestado, con demasiada libertad a veces, de superiores hacedores de dicho oficio, tales como Merlín o Gandalf. El joven guerrero no supo nunca su nombre real, ni quiso preguntarle. Un día acudieron a dominios del mago una comitiva de nobles, señalando al sol en el mismo centro del cielo, punto donde no reflejaba ninguna sombra tanto en árboles o personas, como hora adecuada para exigir el almuerzo. Les ardía la curiosidad, sin decir del hambre, y el mago los llevó hasta un antiquísimo palacio en la cima de una montaña, de cuyo suelo brotó una piedra con un comestible triangular encrustado en ella, puesto ahí por los mismos dioses de la cocina. "Esta es la Pizza Excalibur" retó el mago "quien pueda sacarla, podrá disponer de toda la caja". En vano fueron los intentos de los nobles por sacarla, para tal hazaña era necesaria una fuerza mayor de las que disponían. Pero ellos, incluido el joven guerrero, ni tontos ni perezosos, se lanzaron sobre el pedazo para comerlo sin sacarlo de la piedra. Ya habría más tiempo para pensar en la caja perdida. Hasta buscarían la manera de tratar de hablar con los dioses de la cocina. Ese momento, sin embargo, no era el adecuado.
miércoles, 5 de febrero de 2014
R30D - #10: Algo evolucionando
(10/30e). "Es que la gente ya no lee..." reza la tan famosa queja de estos últimos tiempos, "...los libros desaparecen. Ya nadie tiene el hábito". Sólo con dar un rápido vistazo a algunas de las barbaridades linguísticas que se leen o escuchan en estos días, tal vez bastara para darle su razón a tal lamento. Pero mantengo una opinión distinta, nada revolucionaria, y es que las personas siguen leyendo igual que antes; lo único que cambió fueron los medios. En lugar de páginas de papel con letras impresas y su particular aroma, ahora tenemos computadoras y tabletas con códigos de ceros y unos que dan la ilusión de textos, carentes a veces, si prefiere decirse, de personalidad. Se pone un poco técnica la explicación, y hasta su tinte de ironía tenga, pero la dependencia de la humanidad hacia los "avances tecnológicos" hace que leamos incluso más que en los tiempos que no teníamos nada de eso. No leer en el sentido clásico con el que todos crecimos y asociamos el hecho, pero la acción física y mental sigue siendo, todavía, la misma. Por más que las cosas evolucionen y transformen, algunos nervios claves de actividades siempre retendrán su noble proceder. Y eso, con todo, es hermoso. Por encima del avance.
martes, 4 de febrero de 2014
R30D - #09: Un dinosaurio, real o inventado
(09/30e). Hechos sobre dinosaurios, #12: Muchas personas creen erróneamente que los mamíferos sucedieron a los dinosaurios en la cadena evolutiva hace 65 millones de años, apareciendo de repente en la escena para ocupar los vacantes nichos ecológicos cortesía de la extinción, cuando en verdad, el hecho es que los primeros mamíferos convivieron con los dinosaurios durante gran parte de la Era Mezozoica, y por lo general, en lo alto de los árboles para estar fuera de peligro. La mayoría de éstos eran del tamaño de un ratón, pero algunos, como el denominado Repenomanus, crecían hasta unas respetables 50 libras, pequeños para los estándares del majestuoso T-Rex, pero bastante serio para un mamífero antiguo.
lunes, 3 de febrero de 2014
R30D - #08: Con los ojos cerrados, dibujar a Batman
(08/30e). La historia del origen de Batman, ésa que le da su principal motivación para hacer lo que hace, es material de cultura popular; la conocen de sobra incluso aquellos que nunca han leído un cómic del personaje. Básicamente, es la tragedia de un chico de ocho años llamado Bruce Wayne que una noche sale del cine junto a sus padres Thomas y Martha, cuando éstos son asesinados tras un asalto. Traumatizado por el evento, se jura a sí mismo crecer para combatir el crimen en Ciudad Gótica, donde reside, y después de años de entrenamiento, recursos invertidos y demás vueltas, se disfraza de murciélago para salir a sembrar el terror y golpear personas de noche. Sin embargo, con el siempre deseo ferviente de las editoriales de sacudir un poco las cosas para que los lectores no se aburran, cierta vez se publicó un cómic con una versión alternativa del cuento, escrita por el autor Brian Azzarello, de nombre "Flashpoint". Aquí, la feliz familia Wayne sale del cine la fatídica noche en que son asaltados, pero no son los padres quienes mueren ultimados por un balazo sino el niño Bruce. Marcados profundamente por dicha desgracia, ambos progenitores reaccionan al hecho de manera radicalmente distinta. Thomas Wayne se convierte en un Batman decidido a terminar con la delincuencia que le arrebató a su hijo, y Martha pierde el juicio para ella misma volverse el Guasón. Aunque nadie pone en duda que la mitología del personaje se vuelve un poco retorcida por momentos, ya esto alcanza niveles inimaginables de oscuro desquicio. Lo cual, para mí, está más que excelente.
domingo, 2 de febrero de 2014
R30D - #07: Un icono moderno satirizado por la misma razón que se le admira
sábado, 1 de febrero de 2014
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