La doctora Soranlly Santos y yo descubrimos un día que teníamos algo en común. Amamos con locura dibujar. De manera que, en una de esas ocasiones que conversábamos sobre el tema, llegamos a una curiosa propuesta: ella iba a hacer un dibujo mío, basado a partir de una foto que eligiera por sí misma, la que pensara mejor me representara, en su opinión. A cambio, y cuando ella lo terminara, yo debía de hacer lo mismo con una de sus fotos. Un dibujo inspirado en la apreciación que cada uno tuviera del otro. Suena bastante bien, para mí. Luego de unos días de curiosa espera, la doctora cumplió su promesa, y esto fue lo que hizo:
Crédito de imagen: Soranlly Santos.
Entonces, como dice el dicho, lo prometido es deuda. Para saldarla, quisiera dedicar el post de hoy (la edad de Cristo, según los religiosos) al pago de la doctora, para que estemos a mano. El resultado es éste:
A primera vista, la Soranlly da esta impresión de ser una mezcla entre "tímida-medio-odiosa-y-estoy-escondida-detrás-de-algo-porque-soy-intocable-e-inaccesible". Pero aunque por momentos le sale el esconderse con eso, la expresión no la deja mentir. Ella es sweet, y está justo detrás de las cosas que se tira enfrente para muchas veces disimularlo. Para sorpresa de todos, hay un ser humano ahí.
Espero estemos parejos ahora, doctora. Y que le guste.







