miércoles, 20 de junio de 2018

R30D - US2017 - #21: En la distancia también hay diseño

(21/30i). Magic Kingdom, Walt Disney World. Dicen los académicos y aquellos quienes han podido ir personalmente que la capilla de Notre Dame Du Haut, en Ronchamp, Francia, esa obra maestra arquitectónica de Le Corbusier, se va descubriendo poco a poco a medida que uno avanza por un sendero que por la naturaleza del mismo le permite a la edificación irse mostrando como una mujer que se desnuda sin prisas ante la expectativa de quien la observa. El hecho de irnos acercando a la obra y poder verle los detalles con mayor claridad -pero bajo sus propios términos-, nos envía el mensaje inequívoco de que las reglas del juego las pone ella y que nosotros como usuarios sólo somos peones en un recorrido donde no tenemos ningún control salvo el mirar y dejarnos sorprender. Quien diseñó la entrada en el bote al parque de Magic Kingdom de Disney World debió tomar prestadas las ideas del viejo Corbu, quien de seguro hubiera aprobado sonriente (también debiera - EPCOT tiene mucho del espíritu Corbuseriano en su diseño urbano futurista). La enorme ironía de ir descubriendo el icónico castillo aumentando su tamaño conforme el bote repleto de turistas salva la distancia, es que se nota que fue diseñado y pensado hasta el último detalle por la cabeza más fría y calculadora, para producirnos, con exactitud de relojeros, que se nos olviden problemas y canas y edad y seamos de nuevo niños felices a punto de saltar por la borda debido a una expectativa que definitivamente nos supera. No importa que seamos chinos, rusos o latinoamericanos. Quedamos a su merced. Para eso se necesita talento. I'm all in. Por favor.

lunes, 18 de junio de 2018

R30D- US2017 - #20: Los amantes de las paredes

(20/30i). Wynwood Walls, Miami. "Toma de mi mano, y pensemos que el tiempo se ha frizado con nosotros en medio. Tendremos el universo en los cabellos y todos nos mirarán con atisbos de envidia, pero no nos importará en lo absoluto. Sólo quédate conmigo". Ella cerró los ojos y volteó la mirada, se dejó llevar y desde entonces adornan una pared en la que todos los días cientos de parejas se toman de las manos enfrente de ellos queriendo repetir el mismo hechizo. La magia, al parecer, sólo sucede una vez.

martes, 12 de junio de 2018

R30D - US2017 - #19: La bahía sin música

(19/30i). Perth Amboy, New Jersey. Según tengo entendido, en las tardes de los domingos de verano en Perth Amboy se llevan a cabo los Conciertos en la Bahía, por la banda municipal, al igual que los jueves se celebra la Serie de Conciertos del Alcalde en Bayview Park, también por las tardes veraniegas. Fantástico, con el único inconveniente de que recién me entero de esto estando aquí y no es ni domingo ni jueves, ni estaré para esas fechas. Esta vez tendré que quedarme sin la música en vivo. Para mi propio consuelo, me repetiré una y otra vez que el mar es suficiente banda sonora. Casi funciona. Casi.

miércoles, 9 de mayo de 2018

R30D - US2017 - #18: El jardín de frambuesas


(18/30i). Central Park, New York. La primera vez que pisé el memorial, era una muy fría tarde de invierno donde los transeúntes parecían haberse olvidado de Lennon mientras le pasaban distraídamente por al lado. La soledad hasta nos convino, pues parecía más un encuentro íntimo que una visita de turista entre árboles desnudos y cielos grises que poca atención le prestan a lo que acontece debajo de ellos. Ahora que por fin regreso, el escenario no puede ser más distinto. El claro y abrasador firmamento de verano era la carpa de circo de decenas de payasos que nos reuníamos como familia que se reconoce sin nunca haberse visto. Hay un tipo con una guitarra cantando todos los clásicos beatlerianos. Gente que dibuja. Selfies grupales y vendedores de mercancía. El carácter íntimo no ha disminuido aunque este lugar ya no quepa de gente ni los años le pasen. Todavía mantiene su encanto. Qué bueno.

miércoles, 11 de abril de 2018

R30D -US2017 - #17 - "Hazlos reír"

(17/30i). Corona, New York. Ya hace más de una década, estaba Emmanuel Roque en las vísperas de su ida definitiva a los Estados Unidos, en busca de recuperar sueños, oportunidades y familia. La noche justo antes del viaje, sentados en la sala de mi casa guitarras en mano - como era siempre usual en nuestras juntas - , él confesaba que su mayor temor ante todo el nuevo cambio era el "ganarse a la gente desde cero", incluso algunos que eran ya sus conocidos, pero que la inmutable hiel de la distancia enfrió de alguna manera los afectos. La respuesta a su palpable dilema vino minutos después en el estribillo de una canción que me había inventado a manera de consejo de borrachos, y tocamos bastantes veces en esa sala, como mantra de recordatorio: "Hazlos reír, / hazlos creer en ti, / hazlos que sepan que llegaste". Ahora, diez años y algo más han pasado desde esa ocasión y es a mí quien me toca sentarme en su sala de New York, guitarras en mano, y darme cuenta de que, por alguna mágica y musical manera, el consejo dio resultado. No es de extrañar. Emmanuel hubiera conseguido la manera de hacer reír a su entorno aún sin tener nadie que decírselo. En honor a eso,y porque los caminos vuelvan a dirigirnos de nuevo hacia esta misma sala algún otro día en un futuro que no sea muy lejano, apaguemos luces, bebamos cerveza rara y que las cuerdas hablen por nosotros hoy. Ellas siempre tienen la verdad cuando todo lo demás falla. Eso nos hace reír a los dos.

domingo, 11 de marzo de 2018

R30D - US2017 - #16: Las luces del norte

(16/30i). Hoboken, New Jersey. Resulta que mis luces del norte no estaban tan árticas como las que normalmente uno se imagina. Quisiera llegar a ellas algún día, pero por el momento, acepto gustoso éstas como reemplazo. Ya he tenido esta visión muchas veces y nunca fallan en sobrecogerme; estas luces tienen un imán mágico que hacen que nos sintamos culpables apenas les demos la espalda. Puedo estar aquí y lograr que amanezca y volver a ponerse el sol de las nuevas veinticuatro horas sin moverme ni estar menos maravillado, pero hoy no es ese día. De cualquier forma, algo me dice que no me preocupe, que aquí estará todo de la misma manera para cuando decida darme la vuelta de nuevo. Así se ha mantenido, y yo no tengo motivos para no creerle.

martes, 2 de enero de 2018

R30D - US2017 - #15: La tierra sagrada

(15/30i). Museum of Modern Art, New York. Y por fin, después de que mis ojos se conformaran con verlo por medio de papeles brillosos de revistas, reproducciones baratas en casas viejas, libros a blanco y negro, el 16:9 de (algunos) monitores de computadoras, puedo tener enfrente - casi no puedo creerlo - el cielo estrellado de Van Gogh y sus casuchas encantadoras. Por supuesto, lo más enfrente que me permitan los turistas disparando sus cámaras y que entendiblemente comparten mi mismo entusiasmo. Por hoy no los culpo, aunque en este momento ninguno de ellos exista para mí. Son sólo un conglomerado amorfo que se mueve delante mío y ocasionalmente flashea alguna luz. Esqueletos anónimos que no merecen miramiento y que, al igual que yo, pasaremos a la historia como unos señores nadie mientras la pieza de tela que es objeto de nuestra atención permanecerá aún después que el tiempo vuele nuestras últimas cenizas. A sinceridad, la pintura es un poco más pequeña de lo que me la imaginaba, pero tal vez eso es parte de su coqueto encanto. Who cares. Finalmente estamos aquí y no, no me permiten ponerle la mano al marco. Ni quitarme los zapatos tampoco. Guardias herejes. Ellos no son conscientes de qué terreno es que están pisando.