lunes, 31 de diciembre de 2012

Pop 365 - #78: El último dibujo del año


En esta ocasión no quisiera caer en los clásicos deseos tan gastados de fin de año: que mucha felicidad, suerte, el Loto, amor, y todo el largo etcétera que le acompaña. Desde que el día comenzó tenía en mi cabeza, sin saber por qué, la imagen de una escultura esculpiéndose a sí misma, y sin pensarlo mucho, la encontré lo suficientemente interesante y me lancé a darle rienda suelta con el lápiz. Conforme las líneas iban cogiendo forma, todo se puso más claro para mí, y tomó sentido.  Ya terminado, este dibujo puede leerse de dos formas: desde arriba hacia abajo, o viceversa, y me parece que no hay mejor reflexión de año nuevo que pueda hacerme que esa. En estos próximos nuevos 365 días que comienzan mañana, tenemos la oportunidad de autocrearnos o terminarnos de destruir. Leer el dibujo de arriba abajo significa que la figura de la escultura se talla a sí misma. Toma el bloque de piedra o mármol en el que está, y se hace a mandarriazos un cuerpo con el que sostenerse y salir corriendo. Y también, todas las malas vibras y sensaciones negativas que vienen con estar encerrado en la misma piedra se van rompiendo y desapareciendo de igual forma. Es doloroso, pero el resultado es una forma más hermosa que la que originalmente había, así que al final creo valió la pena. Leerlo de abajo hacia arriba quiere decir que la historia es la inversa. Estábamos en proceso de algo que era bueno, pero por alguna razón quisimos revertir el trabajo y volver a nuestra piedra. Y con ello, toda la basura que llevábamos como equipaje y que se había roto, comenzó a surgir de nuevo y terminó más fuerte que antes. Como siempre, la opción es nuestra; en las manos tenemos el martillo y el cincel. Ya estoy cansado de la mierda, ahora quiero belleza. No una lejana, elusiva e indecisa, sino una también salida del mármol y que pueda tener en mis manos, apretarle y decirla mía. No sé ustedes, pero hagan lo que hagan, feliz año, y gracias infinitas.

Sub-reto de los 30 días: Round 02

El pasado 23 de diciembre, a la altura de 70 dibujos completados de la meta de 365, se terminó el llamado "Sub-Reto de los 30 días", que no era otra cosa que una lista de 30 dibujos temáticos, repartidos interdiario, y que se había iniciado el 26 de octubre. Aunque en principio me acerqué con suma cautela a la idea, pues era todo lo opuesto a la libertad absoluta de la que goza el proyecto 365, debo de confesar que me encantó la experiencia. Por dos razones, básicamente: la primera, porque me ha permitido hacer dibujos un poco más, digamos, imaginativos (y he aprendido mucho con eso), y segundo, porque el lado negativo de la libertad absoluta del proyecto es que llegan días donde uno no tiene la menor idea de qué hacer, y el tener ya un tema predeterminado ayuda a que uno se enfoque más en el cómo, en lugar de en el qué. Así que como en este tipo de cosas, y menos ahora, nada es "too much", venimos de vuelta con un segundo round de pelea. Sub-Reto de 30 días, parte 2.

Al igual que el anterior, éste será organizado interdiario, comenzando a partir de mañana primero de enero del 2013. La lista es como sigue:

Día 01 (martes 01 de enero): Un Muppet.
Día 02 ((jueves 03 de enero): Deporte favorito.
Día 03 (sábado 05 de enero): Primer carro / bicicleta / modo de transporte.
Día 04 (lunes 07 de enero): Un secreto sobre uno mismo.
Día 05 (miércoles 09 de enero): Película favorita.
Día 06 (viernes 11 de enero): Bebida favorita.
Día 07 (domingo 13 de enero): Ave favorita.
Día 08 (martes 15 de enero): Parque de diversiones.
Día 09 (jueves 17 de enero): "Animal espiritual".
Día 10 (sábado 19 de enero): Recuerdo de ciudad natal.
Día 11 (lunes 21 de enero): Ultimo deseo si el mundo se terminara.
Día 12 (miércoles 23 de enero): Qué quería ser cuando creciera.
Día 13 (viernes 25 de enero): Criatura mítica favorita.
Día 14 (domingo 27 de enero): Peor castigo.
Día 15 (martes 29 de enero): Pez favorito.
Día 16 (jueves 31 de enero): Grave accidente o dolor en nuestra vida.
Día 17 (sábado 02 de febrero): Primer "crush".
Día 18 (lunes 04 de febrero): Espacio exterior.
Día 19 (miércoles 06 de febrero): Día de fiesta favorito.
Día 20 (viernes 08 de febero): Faux pas.
Día 21 (domingo 10 de febrero): Superpoder inútil.
Día 22 (martes 12 de febrero): Primer vhs / dvd.
Día 23 (jueves 14 de febrero): Uno como el sexo opuesto.
Día 24 (sábado 16 de febrero): Un juguete.
Día 25 (lunes 18 de febrero): El Boogeyman.
Día 26 (miércoles 20 de febrero): Un videojuego.
Día 27 (viernes 22 de febrero): Personaje favorito de Disney.
Día 28 (domingo 24 de febrero): Un Hobo.
Día 29 (martes 26 de febrero): Meme de internet.
Día 30 (jueves 28 de febrero): Memoria de un concierto.

Dos meses completos, creo que puedo. Ya saben entonces cómo es que esto funciona. Si alguien quiere unirse, sólo tiene que crear un album en Facebook, subir los dibujos en las fechas correspondientes, y compartir. Ahí nos vemos. Dibujemos mucho.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Pop 365 - #77: Heterodibujos

No recuerdo bien la edad, pero seguro debía yo tener entre 12 o 13 años, para los tiempos en que comencé a dibujar de manera más frecuente y "seria", y organizar los papeles en un folder color crema todo gastado, lleno de marcas de lapicero en su parte posterior. Para esa época, mi madre me había regalado unos libros  sobre tutoriales de dibujo de la serie de José Parramón (me parece que aún los publican), y con lo que francamente me cogió de inmediato fue con comenzar a reproducir los dibujos de figuras humanas que habían en sus páginas, mayormente formas masculinas, en todas las poses que los libros traían. Tipos sentados, parados, de espaldas, flexionando los músculos, con el trasero al aire...Y yo estaba feliz. No precisamente de que tenía montones de dibujos de hombres desnudos, pero porque sentía que mi técnica iba mejorando de a poquitos. Ese fue el punto de giro entre las crudas caricaturas que hacía siempre y un estilo más, en expresiones de esa época, "jevi". Un buen día, se me ocurre mostrarle el folder con los papeles a cierta persona mayor, en busca de una opinión con una onza más de conciencia (que en el fondo no es más que un deseo que te digan "¡Qué bien esta eso!"). Dicha persona hojeó lentamente los dibujos, y conforme iba pasando, fruncía más el ceño en gesto desaprobador. No había llegado al último papel, cuando los bajó y me dijo: "Ven acá...¿por qué es que tú solo dibujas hombres? ¿Qué es lo que te pasa a ti? ¿Eres pájaro tú?" Mi mente de trece años empezó a tartamudear, yo que de por sí ya lo hacía hablando, no encontraba como algo qué decir. Pero...si son dibujos...de un libro...famoso...se supone que te enseñan...¿no? Cuando volví a tomar un lápiz, dos semanas después, tal vez un poco ofendido aún por el comentario anterior, me dije a mi mismo en tono rebelde "Fuck it...es verdad...debiera dibujar mujeres yo". Y aunque la experiencia desde un punto de vista social y humano es horrendamente incorrecta (para aquel que lea esto, atención: esas NO son formas de comentar un dibujo de un niño), me puso en camino de una pasión que subsiste hasta este mismo día: plasmar formas femeninas en un papel, y sentir que con cada curva que trazo, es como si les estuviera acariciando con el dedo, dejándome llevar por su contorno, casi oliendo su aroma. Admito que es una visión de la disciplina un tanto sensual, pero sería muy aburrido y pragmático si fuese de otra forma. Hay que sentirlo real, aunque sea sólo para mi, y que el resto del mundo se quede rascándose la cabeza sin poder entender: "¿Se siente bien él?". Eso es lo disfrutable, lo que vale la pena, lo que se quiere sea el resultado, y adivinen qué: todo este tiempo después, no me arrepiento en lo más mínimo.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Pop 365 - #76: Fast Food Crashers

Tras la Catedral, la caza de lugares para dibujar junto a Pragmy nos encontró en un sector llamado Los Pepines, plasmando un carrito de comida rápida que estaba parado en una esquina. Como buen negociante, el encargado del sitio hacía todo lo posible por tratar de acomodar sus clientes lo mejor que pudiera: tenía sillas plásticas, mesas, y hasta una televisión con el juego de béisbol para que ni en medio de la cena los fanáticos se sintieran lejos de la acción. Pragmy y yo nos acomodamos en la esquina del frente a sketchar la vista, justo al lado de un gran farol que pensamos nos proporcionaría la luz necesaria para llevar a cabo nuestro trabajo; pero fiel al espíritu de las festividades navideñas (e idiosincrasia dominicana), dicho bombillo no dejó de apagarse y encenderse durante todo el rato que estuvimos ahí, molestándome bastante, lo admito; cuando se apagaba la oscuridad no me dejaba casi ver. Así que tomé los apuntes necesarios para seguir el dibujo después, si quería seguir con mi vista funcionando al salir de ahí. Retomé el sketch hoy para terminarlo, y aquí está. Por cierto, tengo que volver pronto a ese carrito. No a dibujarlo, sino a comer de él. El olor que salía de ahí era muy muy bueno.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Pop 365 - #75: Misa Crashers

Recibí una llamada del inmenso Pragmy Marichal esta tarde sobre una junta que teníamos pendiente para salir por la ciudad a sketchar. Decidimos que hoy era el día adecuado y pasadas las seis de la tarde íbamos bajando por la Calle del Sol en busca de un lugar en donde poner los lápices a trabajar su magia. Nuestra primera parada fue la Catedral, que no había entrado luego de su más reciente remodelación. No me gustó en absoluto el hecho de que le hayan colocado rejas separándola del ambiente del parque. Entiendo perfectamente la razón, pero en la realidad se ve horrible. Espacios que antes dialogaban unos con otros en ese entorno urbano tan característico ahora se dan la espalda, innecesariamente. Pero debo decir que el trabajo de remodelación del templo fue muy bueno. La iluminación es genial y aún me mato de risa recordando los murales de escenas de la vida de Jesús ambientados con edificios de Santiago en el fondo. Juan bautizando a Cristo en el Río Yaque, con el Puente Hermanos Patiño de fondo, es demasiado surreal para mí, aún considerando que es una historia bíblica. Enserio que no lo entiendo. Dibujamos muy rápidamente parte de la misa que se desarrollaba (específicamente el sermón del cura), y salimos antes que terminara. Afuera nos esperaban sitios menos solemnes por los cuales pasar.

Desde Los Angeles: "Arboles navideños para recordar"

Aprovechando las festividades de estas épocas, el artículo en "Desde Los Angeles" esta semana gira alrededor de árboles navideños digamos un poco memorables. Por no decir extraños.

Sin dar muchas vueltas, para ir directamente al escrito, titulado "Arboles navideños para recordar", sólo pulsen AQUI.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Pop 365 - #74: Otro día en rehabilitación

De las cosas que se ven cuando uno llega más temprano de la cuenta a recoger a mi madre al centro de rehabilitación. Me tocó esperar sentado a la mesa donde estas dos "adultos mayores", como les gustan llamarlas los terapistas, estaban en sus correspondientes ejercicios. La de la izquierda tengo entendido que es la mayor de ambas, dicen que nunca se casó y que le encanta que le vivan cepillando el pelo con un peine gastado que es exclusivo de ella y que siempre lleva en el bolsillo de su bata.  Todas las tardes a la misma hora la ponen en la mesa con un frasco de masilla verde para que haga bolitas con ella y las aplaste con la mano extendida. Llega y se va en silla de ruedas. La de la derecha, que arriba caminando con su bastón, es la más expresiva y habladora. Vive quitándose las sandalias con los pies para luego pedir que se las pongan de nuevo, y repetir el proceso durante todo el rato que esté en la mesa. Menciona mucho a su hija mayor y a Balaguer, pero la verdad no tengo idea de en qué punto de la historia que narra es que ambos coinciden. En donde sí coincidimos, tanto ellas como yo, es en nuestro amor desmedido por el café, incluso el pésimo desabrido que sirven en un termo del centro; algún sabor le encontramos, a nosotros no nos importa. Como estaba en la mesa sin hacer prácticamente nada, se me encomendó la tarea de servirle a ellas de mesero cafetero, sirviéndole vasos plásticos de la bebida a cada una, par de veces. Fiel a su espíritu, la señora de la derecha es una cliente exigente, y sumamente vocal al respecto. Nunca su café puede sobrepasar las tres líneas de latitud del vaso plástico, contando de abajo hacia arriba. Si acaso se pasa, o me lo tengo que beber yo  o echárselo al vaso de la otra señora, que hace un gesto de negación con la mano, obviamente no complacida con la idea. Total, que ni siquiera se lo beben completo al final. Siempre queda un dedo de fondo en ambos. "No me gustó como lo hicieron hoy", dice la de la derecha, mientras le ponen las sandalias por enésima vez antes de retirarse. Por favor que no se me olvide el llegar quince minutos más tarde mañana.