sábado, 28 de julio de 2012

Video de la semana: "The Rolling Stones - Gimme Shelter / Satisfaction"



Desde siempre, soy más fan de los Beatles que de los Rolling Stones, pero en estos últimos tiempos he comenzado a escuchar mucho material de estos últimos. En principio más por cultura general, aunque debo reconocer que después de cogerles el hilo, los Stones son verdaderamente buenísimos. Pocos grupos pueden darse el lujo de seguir en el ruedo durante 50 años y seguir con la misma vitalidad que su edad les permite. Por supuesto nadie dice que ellos hoy en día son relevantes en el panorama musical actual, pero cuando uno está en onda de rock and roll bueno y puro, ellos no se equivocan en eso. Como no podía decidirme sobre cuál video poner, cedí a la tentación de colgar los dos que más me gustan de los que he visto en estos días. El primero es de la canción "Gimme Shelter", del album "Let it bleed" de 1969. Están en un programa de televisión, donde obviamente la música es pre-grabada y se ven a los instrumentistas haciendo mímicas (y donde no quieren enfocar mucho a Keith Richards por lo borracho que estaba), pero Mick Jagger va cantando realmente en vivo, y está en fuego con eso. Dicen algunos entendidos que "Gimme Shelter" es la mejor grabación de la historia del rock, y aunque eso es ampliamente discutible (tiene muchísima competencia si es así), es increíble el hecho de cómo captura en su duración un espíritu y una época: Vietnam, contracultura, resaca frente al ideal de "paz y amor", la reputación peligrosa de la banda, y unas letras con tinte, por no decir otra cosa, apocalíptico. Para 1969 y con los Beatles ya en ruta de salida, el rock and roll no se ponía mejor de ahí. *Nota: Pausen en el minuto 03:22 para que vean qué t-shirt tan épico lleva el baterista Charlie Watts. Quiero uno de esos.



En el segundo video, damos un salto a épocas más recientes. Era el 2007, y los Stones celebraban un concierto íntimo en Nueva York (íntimo considerando la parafernalia que siempre arrastran en sus espectáculos, y el tamaño de los sitios donde se celebran), para el documental "Shine a Light", filmado por nada menos que Martin Scorsese. Si no lo han visto, no pierdan el tiempo y háganlo de una vez. El tiempo les ha caído encima y en sus caras se les ve que los excesos de su carrera les van pasando factura. Pero nada de eso importa cuando conectan las guitarras, marcan ritmo y dejan que la música hable por sí sola. Quedé impresionado por esta presentación. No hay mucho a estas alturas que uno pueda agregarle a "Satisfaction". Es un clásico, y todo el mundo lo conoce. Pero esta versión a mi juicio es increíble. Si en "Gimme Shelter" las letras son las apocalípticas, en este video es como si para ellos el mundo se les fuera a terminar al día siguiente de este concierto. Lo dan todo. No me sorprendería si me entero que hubo que ponerles tanques de oxígeno por seis horas a todos luego que se bajaron del escenario (el mismo Richards se ve tirado al final como pensando "...por favor que ésta la última de hoy ya"). En esta actuación estos tipos ponen a pasar verguenza a bandas con más de la mitad de los años de edad que ellos, y eso es ya de por sí mucho decir.

Disfruten entonces. Tomando prestado el título de un famoso concierto documental que grabaron hace unos años, "Ladies and Gentlemen: The Rolling Stones".

martes, 17 de julio de 2012

El doble filo de los consejos

Crédito de imagen: Fuente Externa.

 En una de esos tantas clases de Diseño mientras cursaba la carrera de Arquitectura en la universidad, un día me vi completamente seco de ideas faltando sólo una semana para la entrega final del proyecto. Aunque esos "bloqueos creativos" me pasaban con frecuencia, en esta ocasión ya me estaba preocupando. Y mucho. Dentro de ocho días era la presentación, y todavía no terminaba de definir elementos importantes de la fachada y morfología del edificio. Me estaba cagando del miedo. Tenía todas las herramientas ahí, pero no daba con una solución que me hiciera sentir satisfecho. Casi rendido, en un acto de desesperación recurrí al último recurso que sentía me quedaba.

Saqué el teléfono y pulsé el número de un arquitecto amigo, ya graduado hace mucho tiempo, que además era profesor, y a quien además respetaba bastante. Sentía era la única persona en quien podía confiar en esos momentos para una solución rápida. "Man, tienes que meterme la mano en esto. No sé qué hacer". "Descuida", respondió con voz tranquilizadora, "verás que eso se resuelve esta misma noche".

Efectivamente, veinte minutos pasadas las ocho de la noche, hizo su aparición el arquitecto estrella. Llegó dramáticamente, como si la sala de mi casa fuera un escenario teatral. Caminaba despacio hacia donde la luz de la lápara del techo pudiese iluminarlo mejor, y miraba hacia los lados con la cabeza ligeramente levantada, como si todo le llamara la atención, pero de una manera vagamente desinteresada. Llegó hasta la mesa del comedor, donde tenía yo las hojas de los dibujos del proyecto y una maqueta de estudio a medio terminar. "¿Este es?" preguntó.

Para alguien de su experiencia y talento, no era necesario explicarle mucho. Cinco minutos de mi parte para decirle lo básico que trataba de hacer fue suficiente para despertar en él sus instintos de cirujano de proyectos. Sin levantar la vista de la maqueta, extendió la mano con rapidez. "¡Cuchilla!" pidió "¡Y pegamento!" A su lado, como el enfermero asistente, yo lo miraba sorprendido de la manera en que trabajaba directamente sobre el modelo, cortando elementos de un lugar para darles una forma distinta con la cuchilla y pegarlos en otro, creando espacios y formas completamente nuevas, que de ninguna manera se me hubiesen a mí ocurrido. "Y mira qué genial si tú haces esto aquí....Y ruedas esto para lograr algo allá..." Y más sorprendido estaba yo por lo mucho que me estaba gustando lo que él iba haciendo. Cuando terminó, 20 minutos después, este servidor tenía una sonrisa en los labios. Mi proyecto estaba resuelto. Y se veía bastante bien. "Haz eso" dijo él "y verás qué bien te va a ir". Y con la misma pomposidad teatral con la que llegó, se retiró y se fue. Casi veía yo un telón imaginario que se cerraba ante mis ojos cuando atravesó la puerta de salida. Hasta ganas de aplaudir me dieron.

Cuando llegó el día de la entrega, entré al curso orgulloso, sosteniendo mi recién terminada maqueta en una mano. Estaba feliz, había hecho todos los cambios que me habían sugerido y pensaba que de verdad tenía un buen trabajo. Vi las miradas de mis demás compañeros mientras me dirigía a colocar mi proyecto en una mesa, y algunos se acercaban curiosos. "Woww...qué bien está eso...Rompiste....Genial...Qué envidia...". Les respondía inclinando la cabeza en (falsa) señal de modestia. "Gracias...tan amables....para nada...". En medio de las felicitaciones, el profesor hizo su aparición en el aula. Mi turno de presentación fue de los últimos, y veía proyectos caer y despedazarse ante las críticas de peso del maestro. Yo por dentro sólo sonreía. "Mi edificio cambiará todo eso", pensaba, "deja que él lo vea". Y me cruzaba de brazos.

En mi turno, todas las miradas se concentraron en la mesa en la que tenía mi maqueta y los dibujos alrededor. El profesor se acercó, y antes de yo siquiera poder decir nada, espetó, con rapidez: "¿Y qué fue lo que hiciste aquí? Estaba muchísimo mejor como lo tenías antes". Sólo me sale un confuso "¿...ehh?" "Siii" continuó, "estas modificaciones que le hiciste ahora rompen con toda la estética de ese edificio. No van con nada de lo que hay ahí". No puedo creerlo. Junto conmigo, el resto de la clase tampoco. "Si le seguías trabajando la línea que llevabas, te sacabas una A. Por esto que hiciste ahora y que no le veo ningún sentido, te pondré una B". Y acto seguido, escribió la calificación en su registro de calificaciones. "Próximo...", siguió mientras levantaba la cabeza y caminaba a otra mesa.

What.The.Hell. Como si me hiciera falta aprenderlo, pero ese día me reconfirmó que las opiniones y consejos pueden ser sumamente subjetivos, más aún en un campo como éste. A final de cuentas, nunca supe quién fue el que en realidad estaba en lo correcto, si el profesor o el arquitecto amigo y junto con él (y conmigo) el resto de la clase que coincidía en que de verdad los nuevos arreglos habían quedado magistrales. Tal vez meterse en discusión con eso hubiese sido una pérdida de tiempo (es cuento viejo de que los profesores tienen la razón en todo, especialmente los de Arquitectura). Pero no me molesta tampoco. Lo solté ese mismo día. Y aún hoy sigo confiando más en el amigo. No sé por qué, supongo todavía admiro su teatralidad y su ágil sentido del espacio. En muchos casos, esas cualidades son hábiles captadoras de confianza (inserto risa). Debo tomar nota. Necesito aprender más de eso.

domingo, 29 de abril de 2012

Nuevas entradas en Urban Sketchers

Tenía ya un tiempecito sin hacerlo (mea culpa), pero ahí les voy otra vez. Para los que ya me extrañaban, subí unos cuantos aportes nuevos al blog de Urban Sketchers República Dominicana. Llevan por título "Antes de llover...", "...Después de llover", y "Un rincón de Chavón", éste último de hace unos días atrás.


Pulsen aquí para entrar al blog. No dejen de revisar los otros dibujos que se han estado posteando en estos últimos días, en especial del gran Pragmy Marichal, cuyo lápiz prolífico nunca baja la guardia.

Y también recuerden que este julio 2012 es el 3er Simposio Internacional de Urban Sketching, que tendrá como sede este país, con la participación de sketchers urbanos y conferencistas de todos los rincones del globo (que también lo dibujan, dicho sea de paso). Bien interesante. En el blog también podrán encontrar informaciones alusivas a eso.

Other than that, que disfruten.

viernes, 20 de abril de 2012

"Talento para el Bla,Bla,Bla"

Leí esto en una revista hace unos días atrás, y la verdad aún no salgo de mi sorpresa. Se los reproduzco para que ustedes tampoco salgan de la suya:

"Cuando la periodista norteamericana Barbara Walters entrevistó a las hermanas Kardashian durante su programa de TV, una de sus preguntas tomó por sorpresa al famoso clan. 'Ustedes no actúan, no cantan, no bailan; en fin: no tienen talento. Entonces, ¿por qué son famosas?'. Momentáneamente sin habla, Kim Kardashian se recuperó en un dos por tres para sacar la cara por su gente: 'Precisamente por eso es más valiosa nuestra fama, porque nos admiran simplemente por ser quienes somos', contestó. La pregunta del millón: ¿es admiración...o curiosidad lo que despiertan en el público?

De una manera u otra (¿admiración? ¿curiosidad? ¿a ese trío de estúpidas? ¿enserio?), tomo prestada una imagen recurrente en el site de 9GAG. Explica perfectamente mi reacción al respecto:

Crédito de imagen: Fuente Externa.

miércoles, 18 de abril de 2012

"Rock Underground"

Este sábado 21 de abril, a partir de las 7 de la noche, en Blatta Bar, de Santiago de los Caballeros. "Rock Underground". Pranam, Buster y Asesinxs. Entrada a $150.

Crédito de imagen: Albania Aybar.

No hay que hablar más. Sólo queda de parte de ustedes asistir. Para mayores informaciones, aquí está el link para el evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/357568447617943/

jueves, 12 de abril de 2012

Cruce de géneros

Estábamos en la sala del segundo piso de dicha casa. El espacio era grande, abierto y la tarde estaba fresca para ser un miércoles de julio, aunque los muebles de madera en los que nos sentábamos no era precisamente lo más comodo que los cachetes de mi trasero habían conocido alguna vez. A esta altura de la tarde íbamos por el segundo vaso de jugo de sobre que la anfitriona nos había brindado. Esperábamos pacientes al protagonista de la escena de hoy: el flamante director de cine.

"Pues la verdad no sé bien de qué es", me decía el amigo que me acompañaba dos horas antes, mientras íbamos camino a la reunión, "el caso es que este tipo quiere hacer una película y necesita gente que lo ayude. Mi novia lo recomendó, ella trabajará ahí. Vamos y oímos qué es lo que tiene que decir. Parece que sabe mucho".

Desde el interior de la casa se escuchó un bullicio, seguido de pasos. Todos nos volvimos a ver qué pasaba, para captar la alta figura de un hombre oscuro y bastante avanzado en su tercera década, que se sentada en uno de los muebles enfrente mío, sudoroso, terminando de hablar por su celular. Tomó de la pequeña mesa de cristal a su lado el último vaso vacío que quedaba y lo rellenó con el jugo rojo, ya un poco aguado por el hielo derretido. "Entonces, ¿qué es lo que quieren saber ustedes?", nos preguntó.

Mi amigo y yo nos miramos, como el que pide permiso al otro para hablar primero. "Ehhh...sería bueno si dijera de qué se trata el asunto", dijo el amigo antes de que yo pudiera abrir la boca para decir exactamente lo mismo. "Es una película..." responde el hombre oscuro, como si no lo supiéramos ya, "el plan es que se comience a filmar este fin de semana, en lo que terminamos de arreglarle algo al guión". "¿Este fin de semana? ¿No es como demasiado rápido?" pregunto. "Claro que no...eso se resuelve rápido, ya los equipos y las locaciones están. Es cuestión de que arranquemos en fa y le demos de una vez. Para eso la estoy dirigiendo". No me convence. No me gustan ese tipo de actitudes. Por curiosidad, sigo preguntando: "¿Y de qué trata la película?"

El director bebió jugo, después puso el vaso sobre la mesa con rapidez. Esta casi cruje. "Es algo bien interesante e innovador. Es sobre esas tradiciones y leyendas que hay en los campos. Una muñeca que está poseída y comienza a matar gente. Sí...muy bien...Tú sabes, es del género de ciencia ficción".

Tengo un bloqueo mental. No quiero oír más. Automáticamente doy la conversación por terminada. ¿Leyendas campesinas con muñecas endiabladas? Soporto. Totalmente..."Chucky en el Campo". Genial. ¿Pero todo eso, ciencia ficción? ...Wtf...Sé que el tipo sigue hablando porque entre una mirada y otra lo veo moviendo los labios y gesticulando con los brazos. Mientras tanto, mi gesto es exactamente éste:

Crédito de imagen: Fuente Externa.

viernes, 6 de abril de 2012

Gente que leer: Sofi Zermoglio

Apareció comentando en este humilde blog un buen día, y la primera vez, al tomarme genuinamente de sorpresa, me sacó una sincera sonrisa. Para la segunda vez, ya curioso, di un click en su cara para saber más sobre quién era, y leerle un poco. Desde ese momento, y siempre que puedo (o aún sin poder), nunca dejo de clickear por sus lados. Es buena. Y adictiva. Créanme en eso.

Crédito de imagen: Fuente Externa.

Sofi Zermoglio Ardoy es argentina, aunque en la actualidad sus rumbos la ubican a muchos miles de kilómetros de la tierra del tango, aunque siempre lleve a ésta consigo, y especialmente al River. Desde la ciudad de Los Angeles, Sofi se dedica a lo que más le gusta y mejor hace: escribir. Como nadie lo conoce a uno mejor que sí mismo, en sus propias palabras ella se define de la siguiente manera: "Soy periodista y productora. Escribo más de lo que publico y no concibo la vida sin un libro entre mis manos. Me gusta gastar el tiempo en dibujos y crayones. El cine, la música, la fotografía, el arte, los libros, la naturaleza forman parte de mi mundo, y el amor lo complementa".

Lo primero que leí del teclado de Sofi fue su blog De Naranja Lima. Pulsen en el nombre para que accesen. Escribir de teclado es ya una obligación en estos días, pero los posts de Zermoglio tienen un olor a tinta que no se lo despinta los pesados rigores tecnológicos. Aún a tipografía computarizada, tienen una caligrafía rigurosamente propia y se leen como si se hubieran escrito a mano en un viejo cuaderno, el cual uno es dichoso en echar un vistazo. El blog tenía otro aspecto cuando llegué a él (fue rediseñado después) y comencé a devolver los favores comentando en sus entradas. Muy pronto me vi volviendo y comentando varias veces, ya no por reciprocidad sino por la forma en que leía y procesaba lo que esta mujer escribía. Verán: hay personas a las que nunca en la vida has visto, ni siquiera sabes que existen, y en el peor de los casos nunca hubieran tenido el menor chance de conocerse (léase: en consecuencia a veces te importan un comino). Sin embargo en otras ocasiones te topas con lo que ese tipo de personas escriben, y sientes que te están hablando a ti directamente. El ruido de la distancia, la relativa ignorancia y de los otros lectores escribiendo comentarios de agrado o repudio ya no importan: sientes que del otro lado del monitor, en alguna computadora de un sitio remoto, hay alguien que te acompaña en el proceso que llevas en tu vida en ese momento. En lo personal nunca le he oido hablar, y sólo he visto su rostro inamovible en las fotos que publica en sus páginas, pero han habido noches en las que leer a Sofi Zermoglio me ha sentir menos solo, o un hombre un poco más feliz, sin saber exactamente el por qué.  Ella no usa palabras raras ni quiere ser la más intelectual o la más linguisticamente superdotada del grupo. Tal vez algunos hasta les pasen de largo, poco impresionados. Pero como los buenos músicos, sabe qué nota dar para lograr mayor efecto (y más importante aún, cuáles NO dar). Mientras los shredders de bandas de heavy metal dan 1,245 notas en tres segundos en un solo guitarrero, David Gilmour de Pink Floyd da una, y nos pone a todos a llorar. En sus mejores posts, Zermoglio es Gilmour con un teclado y 26 letras. 

Crédito de imagen: Fuente Externa.

Entre mis favoritos en De Naranja Lima, están "Mi Coco Chanel personal", la oda de Sofi a su madre; "Buen día, mal día", donde explora el misterioso vínculo entre el grooming de una mujer y su estado de ánimo diario; "De un verano", poema en el que la simple mención de Sandokan me hizo el día; y "En la tapera", donde concuerdo con ella en que hay personas y recuerdos que sencillamente no se olvidan (no que uno quiera hacerlo, tampoco). Que conste que dije sólo unos cuantos; ustedes pueden llegarle y leerlos todos. Seguro encontrarán sus propios favoritos. Uno de ellos allá siempre se lleva el honor.

De la misma forma, y como fiel enamorada de la ciudad que la cobija, Sofi Zermoglio también mantiene otra página llamada Desde Los Angeles, donde escribe sobre todas las cosas curiosas o dignas de conocer de esa gran metrópolis que cada día que pasa le sigue robando el aliento. Para todos nosotros los que nunca hemos pisado allá, es una buena manera de irse aclimatando para no llegar tan perdidos el día en que nos toque. Caigan por la página y léanla completa, pero para el record, mis favoritos son el de "Polo: un fin de temporada muy top" (buenísimas fotos), el post sobre el Roosevelt Hotel,  y el del Hollywood Forever Cemetery (la tumba de Johnny Ramone es épica).

Crédito de imagen: Fuente Externa.

Por último, y si les interesa, pueden darse una vuelta por Revista Sophia, cuya edicióm impresa tiene más de 20 años en Argentina, y donde Sofi es colaboradora también, como articulista. A esta altura del juego, me imagino ya son fans, así que una visita por la revista no debe resultarles pesado. Es de temática femenina, pero en una dirección completamente diferente a la que publicaciones como Vanidades y Cosmopolitan nos tienen acostumbrados (y nada en contra de ellas, me entretienen a veces).

Hay gente por ahí cuyas letras, aunque poco pretenciosas a veces, te hacen ver y sentir el mundo de una forma distinta, o de una manera que creías habías olvidado. En lo que a este servidor confiere, Sofi Zermoglio Ardoy tiene esa habilidad. No me arrepiento de haber clickeado su cara esa vez, ni sentí haber perdido mi tiempo. Al día de hoy, creo que me hubiera lamentado más no haberlo hecho. Y a manera de sutil amenaza, si no lo hacen, a ustedes también le pasará lo mismo (risa malévola). Vayan y vean por ustedes mismos. Buen provecho.